La esencia de nuestra fe

Gálatas 2.15, 16

Pablo creía que nada merecía que se jactara, excepto de la cruz (Gá 6.14). Y tenía una buena razón para pensar así, porque todo el plan divino de salvación depende de un tosco madero. Nuestra relación con el Padre celestial es posible gracias a la muerte expiatoria de Jesús. Por su sangre, somos justificados; somos libres de la culpa y del castigo por el pecado.

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La excelente práctica del ayuno

Nehemías 1.1-11

El hermano de Nehemías llegó de Judá con malas noticias: los israelitas que vivían en Jerusalén estaban angustiados. Al enterarse de su sufrimiento, Nehemías ayunó y oró al Señor durante varios días. Durante ese tiempo, descubrió que Dios quería que pidiera ayuda al rey de Persia.

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El amor de Dios y su justicia

Salmo 33.4, 5

Algunas personas rechazan el mensaje de salvación porque se sienten ofendidas por lo que dice la Biblia sobre la ira de Dios. Incluso, hay creyentes que tienen problemas para reconciliar el amor del Señor con su justicia. ¿Cómo puede Él ser perfectamente misericordioso y perfectamente justo, al mismo tiempo? En un intento por conciliar este dilema, a menudo tratamos de suavizar el mensaje de juicio, y subrayar más bien el amor de Dios. Pero el amor y la justicia no son términos contradictorios. En realidad, no se puede tener uno sin el otro.

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El amor incondicional de Dios

1 Juan 4.7-10

Una de las mayores luchas que enfrentan algunas personas es dudar que el Señor pueda amarlas. Pero la Biblia nos dice claramente que sí las ama. Lejos de decirlo simplemente con palabras, Dios también nos ha dado muchas pruebas de que es así. La creación misma es una expresión de su maravilloso cuidado por nosotros. Él creó esta Tierra como la habitación perfecta para la humanidad, y nos da las cosas que necesitamos para vivir. Pero la más alta expresión de su amor se manifiesta en su provisión para nuestra necesidad eterna. Envió a su Hijo para redimirnos del pecado, poder ser perdonados y reconciliados con Dios, y para luego vivir con Él para siempre en el cielo.

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